Hola Oklahoma

 

“Coca con popote…”

 

March 01, 2019
“Coca con popote…”

A 30 años de la inauguración del primer Chelinos, Marcelino García recuerda a quienes ayudaron a forjar su imperio gastronómico en Oklahoma, y se ríe de las habladurías.

Entrevistar a Marcelino García en el local de la Northwest Expressway en la Ciudad de Oklahoma, tiene un aliento a melancolía, pues conociendo la historia de este hijo de Calvillo que logró “mil veces el sueño americano”, como el mismo lo dice, es allí donde todo comienza. Y el lo reconoce y llama al desaparecido Nino Aita su héroe, pues el peruano fue el primer eslabón de una cadena de increíbles sucesos que lo colocaron en pocos años como el empresario más reconocido de la comunidad hispana en Oklahoma, no por los números en su cuenta bancaria, sino por la forma como llegó este inmigrante que cruzó la frontera por el rio y sin más recursos que su hambre por el éxito. De Marcelino el habla popular ha hecho mil y una leyendas. Una de ellla lo afectó mucho pues también afecto hasta la salud de su padre, a quien socarronamente le dijo, luego de ensañarle que cada centavo de su organización lo hizo con trabajo duro y honrado: "Esta es la única coca que vendo, la Coca con popote" le dijo a su orgulloso ádre. Chelinos es un verdadero líder que con su ejemplo ha creado no solo empresas para terceros, sino que hasta ha formado, junto a otros la organización rayito de Esperanza, dedicada a darle esperanza a quienes esperan por un trasplante renal allí en su Calvillo querido donde más de uno conoce el valor de este hombre que esta semana cumplió 30 años de levantar la primera pieza de su cadena de restaurantes que parecen ser parte de la Historia de Oklahoma. Este es un homenaje a su esposa Esperanza, sus hijos Marcelo, Sofia, Rogelio, Guadalupe y Vanessa y sobre todo a Nino Aita.

Por: Carlos Ortiz

 

¿Qué han significado estos últimos 30 años para la compañía, para Marcelino y para su familia?

-Han sido maravillosos. Yo nunca he tomado mi trabajo en el Restaurante como un trabajo. Yo gozo trabajando en el restaurante. En estos 30 años he tenido 5 hijos, gracias a Dios la educación de ellos ha salido de esos restaurantes y mis sueños se han pasado mil veces de lo que soñé. Yo creo que podríamos hacer un camino de tacos y enchiladas desde aquí hasta Aguascalientes de a uno por uno.

¿Cuáles son los desafíos más grandes que has tenido en tu vida como empresario?

-Hace unos años tuve uno muy triste y que me dolió mucho pues alguien me puso al IRS encima, acusándome que tenía empleados fantasmas y otras cosas más, por las que el IRS me quería cobrar 950,000 dólares de impuestos que supuestamente yo debía. Y gracias a Dios cuando terminaron de hacer la auditoria no tuve que pagarles ni un penny. Eso me costó mucho trabajo y tuve que poner el e-verify para los empleados.

¿Estos ataques fueron desde dentro de la comunidad hispana?

-La verdad es que no lo se Carlos. Lo que si se es que alguien me quiso hacer daño.

Se dicen muchas cosas como esos cuentos de Chelinos y el narcotráfico, lavado de dinero y cuato tontería se le ocurre a alguna gente, pero a ti siempre te veo trabajando en la fila de servir los tacos, llevando la comida de aquí allá.

-Eso fue en el 2003, fue cuando mi papá tuvo que venir de México porque le dijeron que me habían agarrado preso porque me encontraron con drogas. El llegó el 3 de julio y el 4 de julio lo celebrábamos con un evento grandísimo como recordarás. El 4 de Julio lo llevé a trabajar a las 7 de la mañana y regresamos a la casa a las 2 de la mañana. Y agarrando una coca cola le dije esta es la que vendo, la coca cola con popote, no la otra y el me dijo “Estás loco hijo”. Mis hermanos y yo hemos trabajado muy duro y al principio todos mis hermanos trabajaban conmigo. Mi esposa y mis hijos me han salido muy buenos yo he sido muy feliz, y quizás el día más triste fue cuando murió mi mamá que sufrió tanto con su diabetes y sus diálisis.

Este cumpleaños te agarra con un anuncio que ha causado asombro entre tus clientes y seguidores. ¿Porqué cerraste el Chelinos del Bricktown?

-Cuando se abrió este restaurante a mí se me dio todo en bandeja de plata pues el dueño me dijo aquí están las llaves, seguramente que de otra manera no lo hubiese abierto. Este señor no me cobro renta por un año y abrimos las puertas solo con un letrero de cartón en la puerta y el día que abrimos teníamos 50 personas en línea esperando.

¿Cuánta gente tiendes trabajando y cuántos restaurantes?

-Unos 412 empleados y 13 restaurantes contando los de mis hermanos.

La pregunta que se hace más de uno. ¿Está Chelinos atravesando por un mal momento?

-La verdad es que el restaurante del Bricktown me estaba costando mucho dinero por mes, solo para tenerlo funcionando y la verdad es que tuvimos que endeudarnos para no cerrar ninguno más, pero ya. No estoy en la quiebra, pero estamos sufriendo un poco.

¿Pero esta medida te va a estabilizar?

-Oh Gracias a Dios, desde que cerré ese restaurante siento que me quité un elefante de la espalda.

¿Y hoy a quien recuerdas más por estos 30 años de existencia?

-A ese Peruano llamado Nino, dueños del Restaurante Niños donde yo trabajaba hace 30 años y al salir de este local me dijo toma la llave de mi bodega y saca todo lo que quieras. El es mi héroe.

 

 

Una local -ya ido- que permanecerá en la memoria de los Hispanos de Oklahoma, como muestra de todos los sitios a los que podemos llegar...