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El valor de la verdad

 

September 27, 2019
El valor de la verdad


Por: Carlos Ortiz.................La política siempre ha sido sucia, pero desde hace casi tres años en los Estados Unidos es casi repugnante.

Y es que el tradicional decoro -o hipocresía para los más cínicos- que rodeaba a los cargos más importantes del país, ha cedido ante el nuevo estilo presidencial que tiene muy poco respeto por el honor y la verdad.

La mentira se ha convertido en un comportamiento groseramente aceptado por los niveles más altos de gobierno y copiado en toda la administración Trumpiana.

Miente el Presidente con un marcador en la mano, miente el investigado en el Congreso para defender al Presidente, miente el Secretario para halagar al presidente, miente el senador para quedar como acérrimo defensor del presidente ante los votantes que lo apoyaran a ser re electo, aunque en el fondo el conozca la naturaleza de ese hombre y para ello tenga que deshonrar sus valores cristianos y de padre de familia.

El vocabulario presidencial lleno de menciones a “mucha, mucha gente”, “cierta persona”, “un empresario”, y ese es el anuncio de una nueva mentira a veces tan patéticamente ridícula que seguramente avergüenzan a sus acólitos, algunos de los cuales se nota que en verdad sufren en silencio, pero todavía no se atreven a contradecir al jefe.

Y la mentira que pasará a la historia como una de las más ridículas, es la que el presidente esgrimiera con ocasión de las amenazas climatológicas que el dijo incorrectamente afectaría a Atlanta.

Trump ha descubierto que la mejor manera de escaparse a las críticas de ser captado en sus cotidianas mentiras es acusando a los demás de ser los mentirosos.

“Prensa mentirosa” es la frase que ha puesto de moda Trump, no solo en los Estados Unidos sino en todo el mundo.

Dictadores y dictadorzuelos de todos los rincones imitan a nuestro presidente atacando a la prensa libre.

El llamado quinto poder ha pasado de ser un vigilante de la vida democrática a ser parte activa y en muchos casos acusado de turno por los errores de gobierno.

La tradicional función fiscalizadora de la prensa es hoy en día sujeto de discusión al punto que tanto en los Estados Unidos como en gobiernos mímicos del estilo Trump, se les ha dejado prácticamente inutilizados ante la opinión pública, por parte de gobiernos como el de Donald Trump que apunta su dedo acusador a la prensa y la llama mentirosa y aliada de sus enemigos políticos.

El daño que este presidente le está haciendo al país no se acabará cuando el salga antes o después de la Casa Blanca.

Este tipo de acciones es llamado desestabilizador de los sistemas al punto de resquebrajar la solidez que ha demostrado el sistema de gobierno norteamericano por más de 200 años.

Y es que, con defectos grandes y pequeños, los gobiernos de este país siempre honraron o hicieron como que le tenían un gran aprecio al valor de la verdad.

Hoy más parece que la mentira se ha institucionalizado.